Home

Ahora que se acerca fin de año. Y la cena se hace en casa y no se va a ninguna parte, echo de menos aquellos tiempos en los que después de las uvas se solía quedar con un grupo de amigos. Lo primero era ir de casa en casa, felicitando el año, bebiendo lo que te ofrecían, que oscilaba entre  alguna  copa de sidra o cava, sol y sombra (anís y brandy) o una copita de whisky;   después tocaba beberse hasta el agua de los floreros de bar en bar,  e incluso algunas veces a bailar. Pero lo  indefectible era acabar en la churrería cerca de casa. Allí a las 8 de la mañana de un 1º de enero, en el espejo del baño, me vi mi primera arruga. Fue un momento que nunca olvidaré. Tenía tan sólo 20 años.

Habitualmente relacionamos el paso del tiempo con la fecha de nuestro cumpleaños, pero en mi caso, lo hago con el año en el que vivo. Recuerdo cuando era mucho más joven, casi un niño, ya me obsesionaba lo del año 2000. Una cifra mítica, que encerraba esperanza y a la vez incertidumbre.  En 1999 se habló mucho de “el efecto 2000”, pero llegó y no pasó nada, ni bueno ni malo. La mayoría de los seres humanos seguimos siendo igual de cerriles, fanáticos y de comportamiento absurdo que el año anterior. Yo en todo caso hablaría del efecto de los 2miles. Supongo que no soy el único que se ha dado cuenta lo rápido que pasa el tiempo desde que cambiamos de dígito a la hora de contar los años.

Y aunque reconozco y tengo certeza absoluta que este Mundo nuestro, que hacemos entre todos, no tiene ningún tipo de arreglo, a la par no soy catastrofista. Para este año tenemos la profecía Maya,  anunciando   que esto se acaba el 21 de Diciembre de 2012. No me creo nada de nada. Vamos a seguir dando vueltas hasta que nos cansemos. Y fastidiando al prójimo todo lo que podamos.

Este último tramo de 2011, es el momento de hacer balance, donde ha habido momentos buenos y malos. Aunque estos últimos los obviaré dado mi carácter alegre y optimista. Ha sido un año de revelaciones, quizá la más importante fue cuando leyendo La Historia del Blues. La Música del Delta del Mississippi, el prestigioso crítico, folklorista y musicólogo  Ted Gioia se atrevió a decir aquello de lo que yo estaba convencido desde hacía más de 20 años:   “Robert  Johnson … cambió el curso de la música norteamericana…” Cuando lo leí , aunque estaba leyendo en el sofá, me caí de la silla.  Y esto de caerse al suelo, ocurre en pocas ocasiones. El año pasado 2010, me ocurrió con el taconazo de Guti en Riazor. Toda una obra de arte.  Pero nada comparable al momento en el  que la persona  que amas te dice: Te quiero.

Feliz 2012!

Anuncios

Un pensamiento en “Feliz 2012!

  1. Efectivamente nada comparable a cuando la amada te dice “te quiero”,como usted bien sabe yo aún no he tenido esa suerte pero no desespero (o tal vez si,¡coño! 1 de enero y ya soltando chorradas).En lo referente al paso del tiempo también estoy de acuerdo con usted,aunque en mi caso tengo que decirle que esa sensación de rapidez lo empecé a sentir en 1980,pero especialmente en lo que llevamos de este siglo.Por lo demás me alegro de tenerle como amigo y espero seguir disfrutando de su amistad,y de esa visión disparatada que del mundo,la vida y las personas,compartimos.Un beso y ARRIBA ESPAÑA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s