Voy cumpliendo años, y en mi etapa escolar cuando faltaba un maestro (qué palabra tan bonita), dado que no existía la figura actual del profesor de apoyo, para subsanar esas ausencias voluntarias o no de titular, al Director no le quedaba otra que mandar a algún alumno de los más mayores para que cuidara del aula y de sus ocupantes.
En mi colegio solía ocurrir con alguna frecuencia, y aquélla figura del alumno convertido en profesor improvisado daba mucho juego. Los había que se creían su papel y no dejaban que nadie hablara, ni se moviera, e incluso iba confeccionando una lista con los nombres de aquellos que no se habían portado bien, de acuerdo con su caprichoso criterio. Sin embargo otros eran mucho más permisivos e intentaban entretener a la clase, al estilo de los monologuistas de ahora, haciendo del lugar destinado al mentor, un pequeño escenario. Y cuando eso ocurría, indefectible y afortunadamente, surgía la magia.
Siempre recordaré una ocasión como la que nos ocupa, donde el “profesor sustituto” dibujó el cuerpo de un hombre en la pizarra y comenzó con su clase particular: …las partes del cuerpo son: cabeza, tronco, tronquito y extremidades. A continuación dibujó a una mujer y continuó: Y las de la mujer son: cabeza, tronco, orificio para introducir el tronquito y extremidades. La explosión de hilaridad de la clase fue apoteósica.
Con lo difícil que a veces les resulta a los padres, de entonces y ahora, hablar con sus hijos del cuerpo y de sexualidad. Aquel muchacho de13 años se convirtió en héroe por un día, por sólo llamar a las cosas por su nombre. Una auténtica lección de anatomía humana y de educación sexual, para niños entre 9 y 10 años que componíamos el auditorio.
Y luego llega mi admirado Spinosa para en su Ética, aclararnos las cosas, por si a alguno todavía le queda alguna duda: “ La libídine es también un deseo –y un amor- de la íntima unión de los cuerpos”. Por lo que haciendo caso a un pensador tan brillante y acertado como Baruch, y reconociendo que todas son necesarias, no conviene confundir las amistades íntimas con las peligrosas.












